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lunes, 5 de octubre de 2009

Arch Enemy: Segunda y mejor noche

¿Qué puedo decir? Estoy aquí sentado con dolor en la espalda, en los brazos, en las piernas y en el cuello, además de haber sufrido varios trancazos intencionales y sin querer en los riñones y varias vertebras.

La banda que le abrió esta vez a Arch Enemy es digna de respeto y apreciación por lo que hicieron. Banda mexicana llamada Mulucrax captó nuestra atención desde el momento en que del lado izquierdo del escenario habían una especie de tambores tribales, por falta de una mejor descripción y para evitar decirle marimba que no teníamos la menor idea de cómo iban a sonar a la hora de la hora. Después de un rato de espera, estos cabrones salieron con todos los huevos por delante y así comenzó la brutalidad mexicana sobre el escenario.

Ni me pregunten como se llaman sus rolas, ¿cómo demonios se supone que pueda entender de primera mano una especie de growleo? Sobretodo con la costumbre de que es en inglés, estos muchachos cantaron en español, mostrando violencia, agresividad y excelentes riffs acribillando a los oídos más vírgenes del Circo Volador. De lo más fregón que presentó la banda fue la energía con la que tocaron y por supuesto, las percusiones. La combinación solitaria de la batería con los tambores fue orgásmico y no pude hacer más que menear la mata y agitar la mano ante tan brutal combinación. Y así, después de que Mulucrax dejó la tarima, pasó lo que nunca creí posible: El público mexicano pedía más. Nunca había visto esto en una banda de soporte, y siendo que el jueves tocaron las bandas más piteras imaginables, esto fue una gran y grata sorpresa. Ahora sólo teníamos que esperar a Arch Enemy.

Y el tiempo pasó, pero no me puedo quejar. He sufrido peores esperas dentro de los cocniertas y en la vida real, ¿qué más daba esperar un brutal setlist al más puro estilo de la vieja escuela? Sin embargo, la duda reinaba: ¿Sería Angela Gossow capaz de cantar las 'oldies' mejor que Johan Liiva?

Angela, con toda su belleza (y lo dice alguien que no encuentra a las güeras muy atractivas) lo logró. Eso es echarle huevos y no mafufadas. Sacó a relucir su voz más gruesa y agresiva y rolas como 'Bury Me an Angel' no pasaron desapercibidas, por lo menos no por el par de oídos que tengo pegados a la cabeza. Tampoco hay que opacar el gran trabajo de la banda, interprentando esas rolas viejillas que tantos queríamos escuchar, a pesar de que algunos no parecían estar de acuerdo con el intento de Angela de tocar las rolas de los primeros discos. Pero a mi me vale, tocaron bien, y sobretodo, prendieron a la gente de una manera brutal.

Por fortuna o por desgracia, no todo fue una noche recordando lo viejo de Arch Enemy. Pronto, al setlist se incluyeron varias rolas de la época de Gossow, como 'We Will Rise', una favorita personal de la noche, 'Blood On Your Hands' de nuevo y por supuesto que no podía faltar 'Nemesis'. Y antes de entrar a esto, los grandes solos de guitarra de 'Intermezzo Liberte' y 'Snowbound' se hicieron presentes y ejecutadas de manera bella. Y por último, pero no menos importante, el solo de batería fue excelente.

Por desgracia, algún ente que iba surfeando entre la multitud tuvo los maravillosos reflejos de agarrarse de mi mata para no caerse, pero por fortuna, lo tomé del brazo y lo descargue tranquilamente en el suelo (aún me tenía agarrado de la greña). Eso y al principio un ente atrás de mi, hasta el huevo de chela, empujándome sin cesar y golpeando mis riñones como pera de boz, además de que de a ratos me llegué a sentir violado (y no, no fue grato, ni chido, ni ningún adjetivo positivo) por sus constantes recargadas sobre mí. Un codazo le hizo entender que no era la persona indicada para humpear.

Y lo que más me sorprendió de toda la noche, o quizás lo segundo que me sorprendió, fue ver a una chava pelirroja en medio del moshpit tirando empujones y siendo empujada por un montón de bestias feroces respirando metal y sobretodo: increíble, salió ilesa.

Ya después, a la despedida del concierto hubo un leve y quizás amistoso altercado entre Sho y 5 weyes más que luchaban a capa, espada y dientes por una playera aventada por los miembros de la banda. Y al final, después de que le quité un ente al Sho, la lucha por la playera continuaba entre un pelón tatuado, bastante fuerte y él. Haciendo para atrás a los morbosos espectadores, armamos un círculo de lucha de honor por la playera, a la cual, al ver que nadie iba a ceder se optó por la ley del volado y por desgracía, el águila se rió en nuestras caras y el sol le brilló al otro güey. Soy yo, ¿o también creen que águila tiene más posibilidades de ganar? Siempre lo he sentido así, pero nos falló. ¡Ni modo, Sho! Hiciste lo que pudiste. Y fue emocionante.

Y ya para concluir este relato, fue un gusto encontrarme al buen Pablo dentro de las entrañas de un agresivo slam. Un gran abrazo, y qué bueno que pudiste ver a Arch Enemy de nuez. ¡Sigue Kreator!

"Tear down the walls, wake up the world... Ignorance is not bliss. So fed up with second best,
our time is here and now... WE WILL RISE!"

Arch Enemy: Primer Noche

La legión metalera de la Ciudad de México salió de las profundidades del metro para recibir a esta banda Sueca que se han hecho camino dentro del mundo del metal con una interesante alineación que ha cambiado poco durante la última década que se ha vivido.

Después de casi 6 meses de espera, esta noche fue la noche en la que se desatarían greñas y cuellos con el fin de azotarlos sin piedad antes los poderosísimos riffs de los hermanos Amott y la extraña y bizarra voz de la hermosísima Angela Gossow. La influenza no los mató, simplemente los atrasó unos cuantos meses.

El calor dentro del Circo Volador fue infernal desde el momento en que pisamos dentro. Fue impresionante ver a toda la gente que había ido a ver a la banda, pues poco a poco se fue llenando lo que alguna vez fue un cine y hoy en día auspicia el lugar para varios conciertos de bandas no tan conocidas en estos lares, pero capaz de albergar a unos cuantos miles de personas. Ya una vez ubicados en algún lugar, las bandas que abrieron decidieron hacer su aparición.

¿Qué les puedo decir de estas bandas si ni si quiera logré descifrar sus nombres? De por sí el llamado growling no es lo más entendible en cualquier lengua como para estar imaginando el nombre de los dichosos que subieron antes de Arch Enemy. La primer banda, medio prendió, pero sin dejar una huella memorable en el tímpano, mientras que el impacto que causó la segunda banda fue mayor; pero no en cuanto a su contenido musical, sino de imagen. Fácilmente ahí estaba el hijo perdido de Marylin (Spellcheck) Manson, y unos cuantos seres andróginos un poco bizarros. Sobretodo el baterista con la mata pintada y con dos coletas... Sí, temo que no fue la mejor impresión. ¿Su música? Pesada de a ratos, con demasiado teclado que terminaba por diluir todo el metal que en algún punto habían construido. El grito de 'PUUUUUUUUUUTOS' se hizo notar desde la gradería, y apenas terminando 4 canciones se marcharon, con más pena que gloria.

La siguiente banda, más enfocada al death metal fue bastante decente, sobretodo con algún cover de Pantera que prendió a la multitud, pero una vez que terminaron, y se vanagloriaron de los aplausos del público, no por lo bueno, sino porque se iban, sólo faltaba esperar a los que queríamos ver.

Las luces se apagaron y con un leve sonido de sirena, el armaggedon llegó al Circo Volador y 'Blood On Your Hands' abrió la tierra con una gran violencia; la multitud se arrojó, se armó el slam, las greñas comenzaron a volar cobrando vida propia en las cabezas de los hermanos metaleros que se movían de manera constante y violenta.

Sin dejar un respiro, 'Ravenous' continuó su curso, al igual que los saltos de miles de fanáticos gritando los coros a todo pulmón, y así, sin darnos cuenta, una vez terminada la rola comenzó 'Taking Back My Soul' con un público enardecido que parecía haber entrado en un estado de trance headbanguero que no se detenía por nada, ni por un respiro cuando empezó 'Diva Satánica' todos seguían el ritmo de 'Las Guitarras de Hamelin' (? se escibe así? ya saben... el flautista y las ratas) hasta que por un momento, un respiro en la conciencia de todos y en la banda, Angela, su vocalista, decidió agradecer una calurosa bienvenida. ¿Qué les puedo decir? A ese ritmo mi cuello ya se hubiera quebrado.

Durante el moshpit, los saltos y empujones estuvieron de a peso, y Sho casi vio su vida pasar frente a sus ojos cuando por desgracia yo iba a caer y me agarre de su mano para no caer, jalándolo hacia el suelo donde por fortuna lo cacharon. A qué buenos reflejos.

Así la noche siguió su curso, y la hermandad metalera se unió una vez más durante hora y media. Entre empujones y saltos, terminé abrazado de un individuo cantando 'Dead Eyes See No Future' mientras mateabamos y cantabamos lo que alcanzabamos a acordarnos de la letra. Y de hecho, durante todo este transcurso, mi cabeza cae poco a poco y me cuesta trabajo utilizar las manos. Todo fue muy intenso.

'Nemesis', 'Silent Wars', 'Revolution Begins' y las instrumentales de la noche fueron un complemento vitamínico en una extraña velada del jueves. Gran éxito de la banda, aunque fallaron algunos aspectos en el sonido que espero se corrijan para el este domingo, donde será un 'Old School Setlist' con las rolas más memorables de sus tres primeros discos.

Y así, una velada llena de hombres y mujeres de negro (unas muy guapas, cabe recalcar), llegó a su fin con Fields of Desolation.

¡Aún no acaba raza! ¡El domingo promete... y promete mucho!

"One for all, all for one, we are one... NEMESIS!"