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jueves, 1 de abril de 2010

Licuado de Metal


No me interesa meter acero y hierro en una licuadora y ver qué sucede en el momento de presionar la velocidad máxima de dicho aparato (seguramente terminaría en una especie de escena de los Happy Tree Friends, así que para qué arriesgarla), sino en lo que sucede cuando en una licuadora imaginaria uno metiera algunos discos de Slayer, los solos de Metallica, los riffs de Kreator y de buena medida, una pizca de Sodom y Destruction. Uno pone licuar y el batido termina teniendo una forma como de... 'War Without End' de Warbringer.

"¿Warbringer? ¡Ese sí es un nombre épico para un licuado!" Sería lo primero que pasaría por mi mente al ir a un puestesillo de jugos (miren, dejé a Bolt Thrower atrás por unos momentos) mientras pido un Warbringer para llevar. Totalmente guerrero para enfrentar los traumas de la ciudad.

Dicha banda, la conocí con su debut al enamorarme de su portada bélica, llena de cadáveres siendo aplastados por un enorme tanque, dando la sensación de un disco lleno de violencia, riffs pesados que me llevarían al mismísimo infierno, y tratándose de guerra, decidí darle un chance, así que lo compré.

No les mentiré... no es el disco más sonado en mi colección ni de cerca. Lo escuché la primera vez y lo que más me irritó fue la pedante voz del vocalista, sonando como un puberto agarrándose los huevos para intentar sacar agresión de sus forzadas y estreñidas cuerdas vocales. Hasta el día de hoy, no trago su voz, pero bueno... ¿qué se le va a hacer? No es como si pudiera ir a patearle las bolas y obligarlo a cantar como hombrecito, de hecho, supongo sonaría más como castrati y adiós a su voz "thrashera".

Ayer decidí darle otra oportunidad, y debo afrontarlo: No es un mal disco, y siendo un debut no pinta mal... peeeeeeeeeeeeeeeero, por desgracia es una simple mezcla de influencias. A lo largo del álbum uno no puede hacer notar que tiene una sensación de haberse escuchado antes. "¿Habrá sido Slayer? ¿Metallica quizás? Naaaaaaaaah... Me suena a Kreator." Es el sabor de boca que me deja 'War Without End'.

Sin embargo, como ya mencioné antes, no es un mal disco. De hecho la agresión del inicio con 'Total War' y 'Systematic Genocide' es buenísimo, a pesar de los solos pedorros de guitarra que parece contrataron a un chimpance para hacerlos. No es que sean malos, simplemente son caóticos, desorganizados y bien, no parece que demuestre algún tipo de maestría sobre el instrumento. Son demasiado 'x' y genéricos como para notarlos, pero en cuanto a riffs, la agresión está ahí.

'Shoot to Kill' es otra joya representativa del disco, al igual que 'Hell On Earth' sin mencionar el fabuloso cierre con 'Combat Shock'. La menos deseada sigue siendo 'At The Crack of Doom', que a pesar de ser diferente de todo el disco, es simplemente aburrida y tediosa y algo que carece todo el álbum es la producción; tiene prominentes guitarras, que entierran a los demás instrumentos. La batería carece de presencia, y la voz, aparte de odiosa, está enterrada en la grabación. ¿Bajo? ¿Alguien mencionó el bajo? Por desgracia no es el instrumento estelar de la banda, lo siento mucho.

Haciendo una leve comparación (por ser consideradas parte del movimiento retro-thrash) con Evile, prefiero esta última por mucho... 'Enter the Grave' a pesar de ser casi un tributo total a Metallica, me deja con el sabor de boca de que así debería haber sonado después del '...And Justice For All' por lo que se me hace algo muy positivo. Tiene agresión y melodía, además de una poderosa voz. Este último disco termina siendo más memorable que 'War Without End', aunque tampoco termina siendo la gran cosa, aunque sea más disfrutable.

Aquí les dejo 'Total War':

sábado, 24 de octubre de 2009

Morbid Saint - Spectrum of Death

Integrantes:
Pat Lind - vocalista
Lee Reynolds - batería
Jay Visser - guitarra
Jim Fergades - guitarra
Mike Chappa - bajo

Tracklist:
1. Lock up your Children
2. Burned At the Stake
3. Assassin
4. Damian
5. Crying for Death
6. Spectrum of Death
7. Scars
8. Beyond the Gates of Hell

Esta es una de las bandas con las que te quedas con ganas de escuchar más... y más... y más... hasta que se te revienta el tímpano y el único sonido que recuerdas es el pegadizo y brutal riff de 'Scars'.

Spectrum of Death es considerado por muchos, y aún no me declaro uno de ellos, como una gema escondida dentro del Thrash. Por desgracia, Morbid Saint sólo tuvo un par de demos y un disco de estudio, separándose después del 92 para ya nunca más grabar algo más. Se fueron con la gloria de haber grabado un disco lleno de riffs, brutalidad, velocidad y agresión, pero también con la tristeza de que será lo único que podamos escuchar de ellos para siempre.

'Lock Up your Children' es la rola que abre el disco, con una un sonido entre caótico y armónico, logran expresar una agresión que no se había visto en muchas bandas tocando el mismo estilo durante esa década; las vocales ásperas, la guitarra a todo lo que da y por supuesto, una batería castigadora hacen de esta rola una gran abertura para seguir con lo que serían 30 minutos de inmensa brutalidad.

Variando las velocidades desde rápido a medio, es un disco muy digerible, sobretodo con canciones como 'Assassin', que tiene de los mejores riffs de todo el disco, además de una favorita de su servilleta 'Scars' que simplemente tiene un ritmo y un "riffage" delicioso para los oídos que gustan de esta música. Quizás hasta cansados y repetitivos para algunos, pero la verdad es que no me cansan ni me aburren. Lo que vendría siendo la canción más débil de todo el álbum, y por débil no me refiero a mala, es 'Crying for Death'. Ese sabor de boca que el disco va dejando como una babosa deja baba mientras camina, se ve un poco diluido por esta rola. Simplemente no lo logra, pero sigue siendo buena y no aburre. Es decir, no es un: "¡O por el amor de Dios, me acabo de cagar en mis pantalones!" Sino un: "He tenido mejores."

Spectrum of Death es una obra maestra que no puede faltar en los oídos de alguien que le gusta del thrash, menos del ochentero; la agresión, lo áspero, lo caótico... lo brutal, por falta de mejores palabras. Bájenlo, cómprenlo, chéquenlo en YouTube... ¡pero escúchenlo!