domingo, 20 de octubre de 2013

Y que el H&H lo mueven para el defectuoso...


Nunca falta un exceso de sensibilidades y una pasión desmedida cuando de metal se trata para ofenderse, lamentarse o llorar porque las cosas no las hacen como uno, en lo personal, cree que es la mejor manera de proceder. 

Esta es una entrada dedicada a toda la indignación que está generando el cambio de sede del Hell and Heaven que lo andan moviendo para el defectuoso por sus huevos y que a muchos no les ha parecido. La principal excusa que se maneja es la apatía tapatía (verso sin esfuerzo) y que varios de los asistentes venían de fuera, sin embargo, creo que ese es un plus de lo que tenía el festival, al menos desde el punto de vista defeño, salir era parte de la experiencia y eso lo quitaron.

La otra parte de la indignación es que los promotores traicionaron a Jalisco por el dinero. Sinceramente, creo que es uno de los argumentos más ardidos y estúpidos que he leído y les voy a decir por qué.

Para empezar el heavy metal no es popular en TODA la república, al menos no como varios quisieran, a comparación del DF en donde, hasta cierto punto, hay más población y más variedad. La gente tiene que tragar, tiene que subsistir y tiene que ver oportunidades que le permitan hacer esto. Al final es un NEGOCIO, mis estimados, tampoco se lo tomen tan personal. Salvo que estos cabrones estén huyendo de la justicia tapatía por defraudación, ahí sí es de cobardes mover el festival.

Uno de los argumentos más coherentes que leí entre la ira metalera en FB trataba de NO centralizar a la cultura en la capital. Totalmente de acuerdo, pero es un negocio y con dinero baila el perro. Triste, pero cierto. Quizás conforme el país se vaya volviendo más cosmopolita, se puedan realizar este tipo de eventos en diversos estados, digo, el Cervantino es en Guanajuato por decir algo que no centraliza la cultura, pese a que hay mucho más eventos en el DF.

Hay que saber apreciar las cosas; estoy de acuerdo que no cualquiera puede armar un evento similar tan fácil o echarle las ganas, pero apreciarlo sólo porque lo intentó NO es suficiente. Es decir, un evento mediocre se le dice por lo que es: mediocre. Exigir eventos de calidad (que no cancelen la bandas, que sean claros con las limitaciones del boleto, buena logística y audio, etc...) no es un capricho, es una obligación, si no vamos a terminar adulando a una selección mexicana que sólo queremos porque es de México sin importar lo mediocre que ésta sea. OJO, hay una diferencia entre exigir algo mejor y ponerse de nenas. Tampoco se puede apreciar algo ciegamente por ser mexicano ni hacerlo mierda por la misma condición. Se tiene que recibir lo que uno paga.

Al final, dependerá mucho del cartel que traigan y las posibilidades de cancelación que tengan. Fui en el 2011 y fue una experiencia muy chingona, pero canceló Overkill y Moonspell el mero día y esas habían sido las bandas por las que me había animado, la decepcionante actuación de Megadeth que luego culparían a los organizadores del festival por su desempeño deja al H&H en un lugar ligeramente arriba de la mediocridad, en términos de ejecución. Le echaron ganitas, pero de ganitas no vive el hombre o en este caso, el consumidor.

No quieran vender mejor desde el pan en rebanadas sin cumplirlo.

Por último, y en un rollo más personal: ¿Lamb of God es su gran anuncio? Pffffffft. Eso que. Pero ya es cuestión de gustos.

jueves, 17 de octubre de 2013

Categorías de discos según este güey

Cada quién disfruta la música como se le da la rechingada gana, eso es un hecho. En mi caso he tenido una trayectoria  un poco fuera de lo común con los tiempos digitales en los que vivimos, es decir, yo no bajo música y la gran parte de lo que escucho son discos que me he dedicado a cazar en tiendas departamentales, el Chopo, bazares o internet (¡oh, las maravillas que uno encuentra!). Entonces, de repente es difícil abrir un disco y descubrir que no era lo que esperabas... te estoy viendo a ti Suffocation. Ni modo, gajes del oficio.

De repente me puse a pensar en cuál es el proceso para apreciar o botar un disco (descargado o comprado) en la fina línea entre el amor, la indiferencia o el odio.

Existen 4 categorías de apreciación de un disco:

1. El Adictivo. Prácticamente te hallas escuchando como zombie el disco una y otra vez. Algo tuvo que de plano no lo sueltas, asoleas a tus amigos con qué tan bueno está el álbum y cómo son unos peleles al desconocer la existencia del mismo. Básicamente tu novia ya te odia porque es lo único que pones en el carro y no paras de habla de la banda. A todos nos ha pasado (¿qué haría sin mi continua adicción a Metal Church?)

2. El "grower". Es un álbum que al principio no le hallas. ¿Qué chingados le ven a esta cosa? Ves como medio mundo lo vanagloria y tú ni la más puta idea del porqué. A todos nos llega a pasar que un disco no hace un clic inmediato en nuestros tímpanos, pero cuando lo escuchamos una segunda vez nos gusta más que la primera, más que la tercera, más que la vigésima vez que lo escuchamos. Algunos son de lento crecimiento y necesitas darle una segunda oportunidad 3 meses después; a veces no estabas listo para apreciarlo al full.

3. El OK. Son esos discos que ni nos desagradan, pero que no nos vuelven locos. Están y ya. Es más, compraste un disco, lo escuchaste un par de veces y te das cuenta que ves tu vida con los mismos colores con la que la veías antes de escuchar el álbum. Un año después lo encuentras en tu iPod y ni recordabas que lo tenías, lo vuelves a escuchar y tu opinión no cambia. A veces se disfruta a veces no, pasa.

4.  El 'ni aunque fuera el último disco sobre la fas de la tierra lo vuelvo a escuchar en todo lo que queda de mi vida'. Todos hemos tenido ese pinche disco que llegamos a la quinta rola y no sabemos si es mejor sentarnos a llorar decepcionados (sobre todo si es una banda favorita o que seguimos) o si debemos prenderle fuego como tributo a los dioses del verdadero metal (el autor no se hace responsable por las creencias filosóficas o espirituales de los lectores de este blog o los metaleros y a cuales dioses adulan o creen verdaderos) y nunca más volverlo a escuchar en lo que nos queda de vida. Es el Rocky V de tu colección; simplemente no existe, niegas su existencia o simplemente te vas a tu rincón feliz en tu mente y te olvidas de lo que escuchaste.

Por el momento no he tenido un disco que me mande a terapia, por fortuna, pero sí he tenido discos qque de plano he odiado y hasta la fecha no supero (te veo a ti Suffocation). 

Cabe recordar que esto habla de GUSTOS no de calidad musical. Es decir, hay discos que muchos aclaman como Blessing in Disguise de Metal Church que yo de plano no trago por más que lo intente. A todos nos pasa. Sin embargo, hay de procesos a procesos.

Si a la primera no te convenció, escucha el disco una segunda vez con volumen MÁS ALTO (es metal, All hail de lords of the LOUD!).

Si a la segunda no te termina de convencer, chance es un grower.

Si a la tercera no te late. Déjalo por la paz. Escúchalo en 3 meses.

Si en tres meses de plano no lo logras, déjalo ir. No es para ti.

Para terminar esta entrada quisiera citar a un ranchero metalero que me topé en León cuando me preguntó cuál era mi banda favorita y no supe qué responder: "En el metal no tienes una banda favorita, todo el tiempo la estás cambiando conforme te vas sintiendo." 

Échenle una escuchada a sus discos y no se aflijan por los que a ustedes no les laten y a los demás sí. PASA.

lunes, 7 de mayo de 2012

Tlaxcala tiene sabor a Deceased

Y si ese título de esta entrada fuera tomado enteramente fuera de contexto, traducido al castellano, algunos creerían que soy un necrofago perdido en Tlaxcala con acceso a Internet.

Por fortuna para los cementerios tlaxcaltecas, no es el caso.

Hay algo de verdad en que hay discos que nos acompañan en la vida, y es cierto, incluso aunque éstos estén atascados en algún reproductor mp3 como mi ipod (eso no significa que no lo tenga en formato físico, pero no es que importe, realmente) y ahora que he estado desplazándome por lo largo de la república mexicana en algún trabajo que nunca pensé hacer, hay discos que me acompañan a cada estado al que voy. En este caso, las veces que he visitado Tlaxcala (y Cuautitlán) ha sido Deceased con el Fearless Undead Machines y As The Weird Travel On, ambos discos, gemas del death metal.

Y es que Deceased, a mi gusto, es de las pocas bandas que crean una aterradora atmósfera mientras King Fowley se está matando detrás de batería gritando interminables historias de terror que son tan bien estructuradas en un ambiente musical, que siempre me clavo escuchando alguno de estos dos discos (nota del autor: Surreal Overdose cumple con este cometido, pero aún no me enamora. The Blueprints of Madness no es un disco con el que esté encariñado. Lo demás, aún queda por conocer).

Quedé encantado con el Fearless Undead Machines la primera vez que lo escuché de principio a fin, y digo... ¿qué mejor combinación que un disco conceptual de death metal de zombies? Sólo que éstos fueran una versión de rambo en búsqueda de cerebros alienígenas, pero no señores, ese no es el caso. Es un disco acerca de los zombies clásicos come cerebros basándose en películas clásicas de Romero. A eso agréguenle la insufrible voz de Fowley (eso le da el toque) con riffs desgarradores, melodía y si eso fuera poco, este individuo aún se da el lujo de vocalizar además de tocar la batería. Quizás por eso es tan... tan... deberían escucharlo si no lo han hecho.

Y es que mientras viajaba en camión o pasaba por las calles de Tlaxcala la primera vez, fue de los discos que me acompañó. La segunda vez fue el As The Weird Travels On, que aunque de cierta manera es mucho más melódico, no deja a un lado lo teatral de la historia e incluso creando la tétrica atmósfera que creo ha caracterizado a la banda en lo que llevo de su material.

En fin... la melancolía del recuerdo mientras iniciaba una chamba de la cual no tenía la más puta idea de cómo se hacía y que ahora, aunque no tan perdido, más o menos le he agarrado la onda y Deceased siempre me recordará lo tenebroso que es un primer día de trabajo de campo, moviéndose por lados desconocidos y platicando con gente desconocida que presta su voluntad para charlar con otro extraño. Así es... un título ad hoc para mi experiencia  mientras me muevo sale de Deceased: As the weird travel on.

Y aquí seguimos viajando.


domingo, 20 de noviembre de 2011

Hell & Heaven Fest


La fietsa tapatía fue esperada por los fanáticos del heavy metal desde que se comenzó a contruir el line up final que compondría a este festival. Algunos pensaban que era demasiado bueno para ser verdad, para otros a caballo regalado no se le ve el colmillo, ¿qué sería?

Temo que algunas cosas fueron demasiado buenas para ser ciertas y un tanto injustas al final de cuentas. No obstante, sé que hay cosas de último minuto que no se pueden controlar, pero que se debería intentar compensar por lo mismo al público que llegó a desconocer las causas que provocaron la ausencia de 2 bandas importantes: Overkill y Moonspell.

Para muchos de nosotros, fuera del área tapatía, estas dos bandas eran razones para asistir y unirnos al desmadre que prometía ser el Hell and Heaven fest, por lo que una vez que me enteré (un día antes) que Overkill cancelaría, me frustré muchísimo ya que era una de LAS BANDAS que quería presenciar en vivo. Por el lado positivo, no compré boleto preferente para verlas, así que el coraje no excedió más.

Ya en el evento me enteré que Moonspell no sería tampoco parte del cartel final y eso fue otra molestia innecesaria. Sé que por allá se les compensará y Overkill tocará, pero para nosotros los que viajamos para verlos, terminamos por aguantarnos y no ver algo que prometía mucho.

En fin... aún quedaban Destruction, Megadeth, Fear Factory y demás... por desgracia los atrasos en el 'Heaven Stage' no se hicieron esperar y Destruction terminó tocando un setlist corto, pero brutal. El pit se hizo enorme e intenso durante todo el tiempo que Schmier estuvo gritando 'Bestial Invasion', 'Curse the Gods' y 'Armagedonizer' entre otras. Lástima que fue tan corto.

Brujería fue una banda que se robó el show de muchos, incluso compitiendo con Kataklysm, llenó el Hell Stage como ninguna otra banda y para los presentes valió mucho la pena.

Una banda con la que terminé encantado fue 'Black Oil', y a energía que se cargaba su vocalista. A pesar de tener ya varias arrugas bien veteranas, es alguien que sabe cómo entregarse en el escenario. De huevos, gente, de huevos. Les terminé comprando su álbum.

Por desgracia, a pesar de la presencia de grandes actos como Dark Funeral, Wermacht (nunca me enteré cuándo tocaba Trisania, no estaba en los horarios) Tristania, Split Heaven y demás, los escenarios estaban tan pegados entre sí que de repente escuchabas una amalgama de sonidos que podían congeniar bien o podían ser un bodrio entero.

El escenario principal sufrió grandes retrasos que comprometieron el desempeño de bandas como Destruction, pues Mayan se tardó considerablemente... aunque entre banda y banda se tardaron más de los 30 minutos programados. Supongo que con algo debían llenar el vacío que dejó Overkill y Moonspell...

Ya terminando la noche y para cerrar todo el festival, Fear Factory, penúltima banda sufrió (¿o gozó?) de un sonido asquerosamente alto opacando a los demás escenarios; entre ellos parte de la presentación de 'Dark Funeral' en el Monster Stage.

Todo lo contrario a lo que le sucedió a Megadeth que tuvo bajo el sonido del micrófono de Mustaine a pesar de que era la única banda tocando en ese momento. Bravo, ingenieros de sonido, bravo. Ni porque atrás coreamos 'súbanle, súbanle, súbanle' nos pueden hacer caso.

Además megadeth tocó un setlist tan corto por 'problemas técnicos' según Mustaine. Cuenta la leyenda que alguien le lanzó un papel durante 'Headcrusher' y eso hizo se enoara. ¿Acaso no saben que Mustaine es una reina? Aunque sigue sin superar a la tigresa del rock: Axl Rose, pero aún así no pagas preferente para tener la oportunidad de lanzarle algo a Megadeth... O cada quién, pero el setlist fue en extremo corto y no cumplió con su rol de Headliner.

Si pudiera regresar el tiempo, temo que evitaría ir al festival debido a las cancelaciones y un poco porque creo el lugar les quedó corto.

No obstanhte, no es arrepentimiento, pues fue un buen viaje y algo nuevo para mí salir al DF a ver a varias bandas. A pesar de los problemas de logística que se tuvo, que entrar al baño era una batalla campal y que el sonido no fue lo mejor, me la pasé bien. Que esto sirva de lección para el que sigue...

¿Fuiste? ¿Te quedaste con las ganas? ¿Qué opinas?

lunes, 26 de septiembre de 2011

Entre Metal Church y Metallica...

"I just can't beleive my ears, some music out these days
the human factor has diminished in oh so many ways,
Fancy footwork gets top bill and I'll put on such a show..."
Human Factor de Metal Church

Metallica puede ser una de las bandas más queridas y odiadas por fans del hevay metal a nivel global. Algunos usan el pretexto de que se vendieron mientras que habrá algún bonche que no entienda el atractivo de discos como 'Master of Puppets' o 'Ride the Lightning'. Siempre existirá el argumento de que tal banda es mejor, debió haber sido más grande o lo que sea. Gente así existe, y no soy precisamente uno de ellos.

Mientras que adoro el 'Kill 'em All' de Metallica, amo el 'Metal Church' de Metal Church y soy de los que se preguntan: ¿por qué Metallica sí y Metal Church no? Y no me refiero a que 'x' banda debería ocupar el lugar de 'y' banda, sino, por qué 'x' no llegó a estar al nivel de 'y' a nivel de "éxito" por llamarlo de alguna manera. A esa liga casi todos la conocemos como los 4 grandes.

Entonces quisiera regresar a una incógnita que queda flotando en este texto: ¿Qué demonios tiene que ver Metal Church en la ecuación?

Más allá de mis gustos, todos hemos querido ver a una banda que nos gusta hacerla en grande esperando que cuando lo logren no se 'vendan' o se olviden de lo que los hizo grandes. No hay pedo ahí, y es un punto que no me quiero poner a discutir. En otros casos uno nunca querrá que su banda de bolsillo salga de su clóset y la haga en grande porque se vuelve 'mainstream' y terminan emanando 'hispterismo' por todos los poros de su cuerpo.

En fin... Metal Church, siendo una de las bandas de thrash de los ochentas con algo del sonido de la llamada 'Bay Area' no logró quedarse entre los 4 grandes que todos conocemos. Lo intentaron, de veras lo hicieron, pero no lo lograron. Bandas como Testament, Death Angel y Exodus tampoco, pero eso no impidio que tuvieran un moderado grado de éxito. No obstante, no sé si habrá sido la falta de verdadera agresión de los inicios de Metal Church lo que provoca que no hayan despegado o que simplemente no estaba escrito.

Ahora, Metal Church y Metallica tienen caminos cruzados, mucho más de lo que la gente sabe y es por eso que surge mi duda... ¿Por qué Metallica sí y Metal Church no?

En cuanto a caminos cruzados, ambas bandas estuvieron bajo la misma disquera durante un rato. Ésta siendo Elektra durante la época del Ride de Lightning y Master of Puppets, además de que James Marshall, aquella persona que reemplazó a Hetfield cuando se quemó el brazo terminó tocando con Metal Church en algún momento incluso más adelante en el Masterpeace.

En una presentación en Reino Unido, al parecer Metal Church tenía la oportunidad de impactar a la fanaticada Británica además de que según el panfleto del re-issue de 'The Human Factor', revistas como Kerrang! ya les habían puesto el ojo. Era su momento de brillar, pero la banda Vertigo que tocó junto con ellos era nada más y nada menos... que Metallica bajo un pseudónimo para dar un concierto sorpresa. Esto opaco a Metal Church una vez más truncando su ansiado camino a ser una banda reconocida a otros niveles. Todo esto se da en los noventa, recuerden que YouTube no existía y un mp3 se tardaba 48 horas en bajar.

De las últimas piezas del rompecabezas, radica un hecho interesante que pudo haber marcado la diferencia o quizás seguir como estaba escrito el destino y no lograr nada en el futuro de Metal Church.

Lars Ulrich, una de las fuerzas motoras detrás del mosntruo de Metallica, estuvo en algún momento en Metal Church. Acaso, si se hubiera quedado, ¿hubiera existido alguna diferencia? ¿O acaso la unión de un Hammet, Hetfield, Ulrich y Burton era la fórmula exacta para hacer un thrash envidiable e influyente?

Escucho más a Metal Church de lo que hago con Metallica. No obstante, el crédito donde debe estar y Metallica merece estar donde está. Lo malo, es que sí... Metal Church debió haber sido más de lo que fue.





martes, 21 de junio de 2011

Carta al Sr. Slayer, 2011

Estimado Sr. Slayer,

Me concierne decirle que debido a sus pulverizadores tambores y apabullantes riffs mi estado corporal ha alcanzado niveles críticos de dolor, que no hubieran sido posibles si no es por su presencia escénica y la manera de machacar sus instrumentos. Una parte de mí dudaba de ir o no a verlo, ya que no soy un gran fan aunque eso ha ido cambiando con el tiempo. Empezamos con el pie izquierdo con Christ Illusion, cuando debí haber escuchado Reign In Blood desde un inicio. Para muchos puede que esto sea un pecado, por lo que quizás reciba 50 azotes de manera voluntaria al ritmo de Angel of Death para purificar mi cuerpo y alma.

Atte.
Un nuevo fan... más vale tarde que nunca.

Ahora sí, platiquemos un poco de Slayer (o para Gero: ¡ESLELLER!). A veces se necesita conocer una leyenda en carne y hueso para poder apreciar otro lado de la misma. Debo admitir que no estaba tan emocionado como muchos de irlos a ver. Pero eso cambió en el momento en que mis oídos vírgenes del último material de Slayer recibieran con agrado World Painted Blood mientras mi espalda sentía los codos de alguien y empujaba por instinto al güey más cercano.

No podré decir mucho, los títulos de las canciones aún flotan por mi cabeza y se pasan a excepción de las que tocaron del Reign In Blood y un poco el Season in the Abyss, lo cual agradezco muchísimo porque las disfruté como enano en Navidad. Lo mejor, y creo que lo que más se esperaba eran los moshpits. Les seré sincero, dada mi complexión no soy muy apto a la supervivencia en el pit, ya que de repente me agarran de pelota de volleyball. Sin embargo, normalmente me animo y ahora que no hay escalones, qué mejor. Corrí, empujé, fui empujado y me tropecé con un individuo, pero una vez más la muestra de hermandad y de sana violencia brilló mientras un colega metalero me agarraba de un pie y una mano para levantarme. Lo del pie hizo más difícil reestablecer balance, pero todo bien.

Todo esto durante Reign In Blood, un momento decisivo, el momentum de la rola crecía mientras todos dejábamos espacio al centro esperando por ese momento en el que nos arrojaríamos con ímpetu sobre el otro. Y vaya que creció... y se torno en un tornado violento de manos arrojando cuerpos y de cuerpos arrojados a la multitud.

No puedo hablar mucho del setlist, ya dije que soy un nuevo fan. Pero me encantó Reign In Blood, Angel of Death, Bloodlines, War Ensemble y Bood Red.

Disfruté mucho un concierto lleno de energía y Gary Holt de Exodus fue un GRAN reemplazo. Mis respetos para todos.

domingo, 8 de mayo de 2011

Accept 2011

Difícil era no ver a esta banda con un estatus tan legendario como lo es Accept. Su primera vez en México, después de varios años de carrera musical, discos clásicos, himnos épicos... pero quizás sin una parte importante para algunos: UDO.

Para un fanático que recién empieza, que tuvo un comienzo con el disco 'Balls to the Wall' y quedó fascinado por la tonada, las letras, la única voz de UDO y los hipnóticos riffs del álbum, descubrió el año pasado uno de los mejores discos del 2010 y el regreso de una banda legendaria. 'Blood of the Nations' no necesita a UDO, pues Mark Tornillo le da con todo y le da vida a Accept donde muchos, incluso el mismo Wolf, creía que ya no existía.


El único pecado de su servilleta es no conocer de pie a pá el material de la banda, pero que aún así fue un concierto disfrutable y que mi cuello resentirá el día del mañana. A lo mejor tiene algo que ver con que llevo meneando la mata desde las 7 de la noche hasta que acabó todo a las 10. Desde que War Cabinet (no sé si la última va con K, con doble N o qué pedo... pero eeeeeeeeeeeeequis) abrió mi cuello entró en overdrive y de ahí no pasó a otra velocidad.


War Cabinet, banda mexicana con muchísimos huevos en el escenario fue definitivamente parte de la experiencia general. Entusiasmados, con buenas rolas, pesados y un vocalista con una voz de muchísimos matices; pasando de notas altas a casi growling de manera constante. Su estilo definitivamente me recuerda a ese de King Diamond, aunque sin esa peculiar voz que lo caracteriza. Definitivamente una banda enérgica, con un guitarrista descrito posteriormente como "una pulga atómica que toca la quitarra", de cómo se movía, sonreíe y desgarraba con sus dedos sus solos. Todos tocaron genial, y si pueden escucharlos en su MySpace o en vivo o dónde sea... HÁGANLO, creo les gustará su música muy enfocada al heavy tradicional, pues de a ratos me recordaban a esas clásicas bandas que muchos de nosotros tenemos en un pedestal.


Siguiendo en la lista, los estelares de la noche, el terror teutón... ACCEPT.


Comenzando con una energía brutal iniciando con su sencillo del último álbum, 'Blood of the Nations', Teutonic Terror apabulló los tímpanos de todo el Circo Volador provocando una reacción en cadena de puños y cuernos levantados en el aire aclamando al cuarteto (por desgracia faltó Herman Frank debido a un accidente y no pudo venir).


Y sin un respiro, ni un pequeño espacio para jalar aire, decidieron seguir con 'Bucket Full of Hate'. Sin más que decir, me quedé sin pulmones durante este rolón que yo rogaba que lo tocaran en vivo. Es demasiado buena y catártica como para dejarla pasar.


Un inicio brutal, de huevos, como pocos realmente marcaron el inicio de una formidable noche. Para hacerles la historia corta, y porque por desgracia desconozco la mitad de su set (recuerden que soy fan de 2 álbumes), son unos excelentes músicos manteniendo a la audiencia involucrada en su música, dando muestras de su habilidad con su instrumento y Mark Tornillo mostrando que puede llenar los zapatos como vocal y frontman.


Un repertorio de varios éxitos, como 'Metal Heart' y mi favorita de antaño, 'Losers and Winners' que me prendió y emocionó muchísimo. Y a lo largo de su set, aunque no tocaron algunas que moría de ganas por escuchar de su trabajo más reciente como 'Locked and Loaded', 'Rolling Thunder' y 'Beat the Bastards' me di cuenta de algo: Accept no sólo escribe canciones... escribe HIMNOS. Rolas fáciles de corear con ese toque tan épico y rebeldoso, haciendo todos el trabajo de vocales e incitando a todos a seguirles el juego. Eso señores, son himnos... y lo saben hacer muy bien.


Todos se portaron genial con la audiencia, haciendo caras, interactuando entre ellos, mostrando sus habilidades con el instrumento. Quizás la interacción con Mark fue escaza, pero nada que Wolf y Peter Baltes no compensaran con su competencia bajo vs guitarra, moviendo las manos y haciendo muecas.


Ya para acabar este largo choro, finalizaron con 'Balls to the Wall'. Eso es épico y no fregaderas. Todo un himno a la rebelión, marcó la pauta del resurgimiento de los puños y los cuernos al aire para finalizar una visita algo fugaz a tierra Azteca. Sin duda, este segundo aire de Accept va para largo... y como nuevo fan, y todos los veteranos que lo presenciaron, sabemos que promete mucho.


"You'll get your balls to the wall, MAN!" (si no van a ver a Accept la próxima que retachen!)