sábado, 23 de noviembre de 2013

Generation Nothing de Metal Church



Una de las cosas que más me enervan en la existencia es que cuando se hable de Metal Church lo que más va a salir a flote son sus trabajos ochenteros. ¿Saben qué? Metal Church trascendió la década de los ochenta y siguen vivitos y coleando en el año 2013. 

Una de las promesas que Metal Church hace con el lanzamiento de Generation Nothing es traer un poco de la vibra de sus primeros trabajos. Ahora les voy a ser sincero: ya sabemos cómo terminan esas promesas. Todo el rollo de "regreso a las raíces" no es sólo más que un gancho para todos aquellos que desestiman el trabajo moderno de una banda que los fans atrapan en su época dorada. ¿Funciona? Normalmente es pura mercadotecnia y terminan decepcionando en el proceso. Así que si eres una de esas personas que se quedó atorada en discos como Metal Church y The Dark, témome que no vas a sentir una tonelada de ladrillos yendo hacia tu cabeza. Sin embargo, si no te importa y has disfrutado discos con Ronny Munroe te puedo decir que no te sentirás decepcionado por Generation Nothing.

A pesar de que Metal Church no ha podido superar su debut, no implica que no continúen lanzando trabajos de calidad. A pesar de que este nuevo álbum no supera a The Weight of the World o A Light in the Dark a mi gusto, es un paso adelante de lo que fue This Present Wasteland con creces.

Generation Nothing es un álbum lleno de energía con momentos MUY altos y otros algo sosos, ¿pero importa? Ronny Munroe termina rescatando hasta el más aburrido de los riffs con su energía y la pasión que le mete uno ni lo nota. Es alguien que te haría headbanguear mientras recita la guía telefónica o te intenta dar una dirección.

Nunca entendí cuál es el disgusto de "Bulletproof", primer rola del disco que algunos catalogan como débil. Es de las canciones con más energía en todo el disco y tiene un coro pegajoso del cual es difícil despegarse las primeras veces que lo escuchas. No es un tema representativo del disco, pues después "Generation Nothing" y más adelante "Hits Keep Comin" se dejan venir con todo, incluso con melodías muy características de Kurdt Vanderhoof en la guitarra.

Lo que más me ha gustado de los discos recientes de Metal Church son los arreglos en la batería. En serio que no llegan a ser aburridos y en cada disco han sabido rellenar muy bien cada canción. 

No obstante, cada vez que escucho este disco tengo una sensación de déja vú... como que algunas melodías ya las he escuchado en A Light in the Dark, de manera más específica Temple of the Sea, pero eso no implique que no funcione. El disco tiene algunos temas algo débiles y sosos, "Dead City" en definitiva no es mi hit y "Suiciety" puede pasar desapercibida la verdad. Sin embargo, "Scream" y "Close to the Bone" hacen que el resto del disco valga.

Así que si eres alguien al que no le importa escuchar a algunos adultos quejarse de la juventud actual por medio de energía, melodía y gritos mediante el heavy metal y puede soportar que los adultos puedan ponerle a una canción "Suiciety", es un disco AMPLIAMENTE recomendable.

Si no eres alguien así, y sigues atrapado en The Dark, lo mejor es que pases sin ver.

lunes, 28 de octubre de 2013

Las 5 portadas más feas del Heavy Metal (según su servilleta)

El mundo del Metal es un universo basto en agresiones, temáticas, poderosos riffs, ondas experimentales, subgéneros, subgéneros del subgénero, mezclas de subgéneros y sin dejar a un lado el poder de una portada, tenemos el arte que vemos en el disco antes de osar (o decidir) comprar ese disco que, quizás, sólo nos llamó la atención por la portada.

En mi caso, he comprado varios discos sólo porque me llamó la atención la portada para después gritar en descontento y dolor "Juaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaay?!" hacia el cielo y cometer la misma babosada en algún momento futuro. Después están esas bandas que tienen buen material, portadas fregonsísimas y... explorando su discografía te topas que, aunque te gustan, tienen unas portadas horripilantes, más feas que pegarle a Dios en semana santa. Justo de eso se trata esta entrada.

Empecemos con In Flames.

No considero que sea una banda que se distinga por una portadas fregonsísimas, pero normalmente son decentes... hasta que... llega A Sense of Purpose.

<br />In Flames - A Sense of Purpose

No tengo la más remota idea de qué es ese agujero negro del que sale una especie de víboras enramadas y al fondo lo que parece ser un órgano sexual femenino con dientes. Pobre chico lobo... no sabe lo que le espera.

Megadeth y Super Collider

<br />Megadeth - Super Collider 

Siendo sinceros, las portadas más recientes de Megadeth no han sido maravillosas, salvo a lo mejor The System Has Failed y Endgame. Las que eran maravillosas era de los que muchos consideran su época de oro son las del Rust in Peace, Peace Sells... But Who's Buying y, en lo personal, me encanta la de Youthanasia. Con esta se vieron o muy abstractos o muy huevones, pero la verdad no me dice mucho. En verdad la encuentro fea a comparación de lo que era.

En tercer lugar, está... Arch Enemy con Khaos Legions.

<br />Arch Enemy - Khaos Legions

Más allá de la horrible niñería (o espasmo puberto) de escribir mal "Chaos", tenemos todo lo que un metalero podría desear: máscaras de gas, banderas y... boobs. Siento que la portada está más dirigida a aquellos neófitos en el mundo del metal que no saben por donde empezar que a las personas que ya los escuchaban. Teniendo portadas como The Art of Rebellion o incluso Black Earth o Stigmata, este es una especie de retroceso en lo fregonas que eran esas portadas, ahora muy... ¿plástico? A lo mejor es mi propia aberración por el disco en cuestión, pero encuentro la portada no a la par con las que ya han tenido.

En segundo lugar, está mi queridísima banda Metal Church y Hanging in the Balance.

<br />Metal Church - Hanging in the Balance

Más allá de la ironía que maneja la portada; una mujer obesa intentando cruzar una cuerda floja, la portada es... ESPANTOSA. No es por el estereotipo de que la obesidad es estéticamente espantosa, es más un rollo kitsch que algo que debe ser agradable a la vista. Esto es puro gusto por el mal gusto... y que puede causar pesadillas a unos cuantos. ¿Se imaginan estar debajo de esa armadura picuda cuando la mujer caiga? Yo no... por sanidad mental.

Metal Church tampoco se caracteriza por una discografía llena de portadas fregonas, pero sí un poco más ad hoc con ellos.

En primer lugar es Cage. Adoro a esta banda como no tienen una idea, pero Unveiled es la portada más pinche fea que he visto. En serio.

<br />Cage - Unveiled

Es como la cosa más sin sentido que he visto en un rato. Una especie de diablo de The Number of the Beast (Maiden) controlando la tierra, con un alien detrás y el universo a un lado. ¿Qué chingados estaban fumando? No sólo es estéticamente horrible y no comunica mucho de lo que se trata el disco, si no que, después de haber conocido la portada de Hell Destroyer, sí te cuestionas cómo es que decidieron utilizar este bodrio de portada.

<br />Cage - Hell Destroyer
Esto es algo que quiero en una playera

En fin... en gustos se rompen géneros y quería hacer algo distinto de las portadas comerciales más feas que hay en el mercado. Ya he visto listas similares y ponen a varias bandas ochenteras como Judas Priest con su álbum Turbo, pero quería hacer algo un poco más contemporáneo... porque lo feo supera cualquier época y está en donde le rasques. 

Algo maravilloso del metal son sus portadas y tener playeras con dichas portadas, sin embargo, no importa la época, siempre van a haber esos frijoles en el arroz sin importar que tan bueno o malo sea el disco.

domingo, 20 de octubre de 2013

Y que el H&H lo mueven para el defectuoso...


Nunca falta un exceso de sensibilidades y una pasión desmedida cuando de metal se trata para ofenderse, lamentarse o llorar porque las cosas no las hacen como uno, en lo personal, cree que es la mejor manera de proceder. 

Esta es una entrada dedicada a toda la indignación que está generando el cambio de sede del Hell and Heaven que lo andan moviendo para el defectuoso por sus huevos y que a muchos no les ha parecido. La principal excusa que se maneja es la apatía tapatía (verso sin esfuerzo) y que varios de los asistentes venían de fuera, sin embargo, creo que ese es un plus de lo que tenía el festival, al menos desde el punto de vista defeño, salir era parte de la experiencia y eso lo quitaron.

La otra parte de la indignación es que los promotores traicionaron a Jalisco por el dinero. Sinceramente, creo que es uno de los argumentos más ardidos y estúpidos que he leído y les voy a decir por qué.

Para empezar el heavy metal no es popular en TODA la república, al menos no como varios quisieran, a comparación del DF en donde, hasta cierto punto, hay más población y más variedad. La gente tiene que tragar, tiene que subsistir y tiene que ver oportunidades que le permitan hacer esto. Al final es un NEGOCIO, mis estimados, tampoco se lo tomen tan personal. Salvo que estos cabrones estén huyendo de la justicia tapatía por defraudación, ahí sí es de cobardes mover el festival.

Uno de los argumentos más coherentes que leí entre la ira metalera en FB trataba de NO centralizar a la cultura en la capital. Totalmente de acuerdo, pero es un negocio y con dinero baila el perro. Triste, pero cierto. Quizás conforme el país se vaya volviendo más cosmopolita, se puedan realizar este tipo de eventos en diversos estados, digo, el Cervantino es en Guanajuato por decir algo que no centraliza la cultura, pese a que hay mucho más eventos en el DF.

Hay que saber apreciar las cosas; estoy de acuerdo que no cualquiera puede armar un evento similar tan fácil o echarle las ganas, pero apreciarlo sólo porque lo intentó NO es suficiente. Es decir, un evento mediocre se le dice por lo que es: mediocre. Exigir eventos de calidad (que no cancelen la bandas, que sean claros con las limitaciones del boleto, buena logística y audio, etc...) no es un capricho, es una obligación, si no vamos a terminar adulando a una selección mexicana que sólo queremos porque es de México sin importar lo mediocre que ésta sea. OJO, hay una diferencia entre exigir algo mejor y ponerse de nenas. Tampoco se puede apreciar algo ciegamente por ser mexicano ni hacerlo mierda por la misma condición. Se tiene que recibir lo que uno paga.

Al final, dependerá mucho del cartel que traigan y las posibilidades de cancelación que tengan. Fui en el 2011 y fue una experiencia muy chingona, pero canceló Overkill y Moonspell el mero día y esas habían sido las bandas por las que me había animado, la decepcionante actuación de Megadeth que luego culparían a los organizadores del festival por su desempeño deja al H&H en un lugar ligeramente arriba de la mediocridad, en términos de ejecución. Le echaron ganitas, pero de ganitas no vive el hombre o en este caso, el consumidor.

No quieran vender mejor desde el pan en rebanadas sin cumplirlo.

Por último, y en un rollo más personal: ¿Lamb of God es su gran anuncio? Pffffffft. Eso que. Pero ya es cuestión de gustos.

jueves, 17 de octubre de 2013

Categorías de discos según este güey

Cada quién disfruta la música como se le da la rechingada gana, eso es un hecho. En mi caso he tenido una trayectoria  un poco fuera de lo común con los tiempos digitales en los que vivimos, es decir, yo no bajo música y la gran parte de lo que escucho son discos que me he dedicado a cazar en tiendas departamentales, el Chopo, bazares o internet (¡oh, las maravillas que uno encuentra!). Entonces, de repente es difícil abrir un disco y descubrir que no era lo que esperabas... te estoy viendo a ti Suffocation. Ni modo, gajes del oficio.

De repente me puse a pensar en cuál es el proceso para apreciar o botar un disco (descargado o comprado) en la fina línea entre el amor, la indiferencia o el odio.

Existen 4 categorías de apreciación de un disco:

1. El Adictivo. Prácticamente te hallas escuchando como zombie el disco una y otra vez. Algo tuvo que de plano no lo sueltas, asoleas a tus amigos con qué tan bueno está el álbum y cómo son unos peleles al desconocer la existencia del mismo. Básicamente tu novia ya te odia porque es lo único que pones en el carro y no paras de habla de la banda. A todos nos ha pasado (¿qué haría sin mi continua adicción a Metal Church?)

2. El "grower". Es un álbum que al principio no le hallas. ¿Qué chingados le ven a esta cosa? Ves como medio mundo lo vanagloria y tú ni la más puta idea del porqué. A todos nos llega a pasar que un disco no hace un clic inmediato en nuestros tímpanos, pero cuando lo escuchamos una segunda vez nos gusta más que la primera, más que la tercera, más que la vigésima vez que lo escuchamos. Algunos son de lento crecimiento y necesitas darle una segunda oportunidad 3 meses después; a veces no estabas listo para apreciarlo al full.

3. El OK. Son esos discos que ni nos desagradan, pero que no nos vuelven locos. Están y ya. Es más, compraste un disco, lo escuchaste un par de veces y te das cuenta que ves tu vida con los mismos colores con la que la veías antes de escuchar el álbum. Un año después lo encuentras en tu iPod y ni recordabas que lo tenías, lo vuelves a escuchar y tu opinión no cambia. A veces se disfruta a veces no, pasa.

4.  El 'ni aunque fuera el último disco sobre la fas de la tierra lo vuelvo a escuchar en todo lo que queda de mi vida'. Todos hemos tenido ese pinche disco que llegamos a la quinta rola y no sabemos si es mejor sentarnos a llorar decepcionados (sobre todo si es una banda favorita o que seguimos) o si debemos prenderle fuego como tributo a los dioses del verdadero metal (el autor no se hace responsable por las creencias filosóficas o espirituales de los lectores de este blog o los metaleros y a cuales dioses adulan o creen verdaderos) y nunca más volverlo a escuchar en lo que nos queda de vida. Es el Rocky V de tu colección; simplemente no existe, niegas su existencia o simplemente te vas a tu rincón feliz en tu mente y te olvidas de lo que escuchaste.

Por el momento no he tenido un disco que me mande a terapia, por fortuna, pero sí he tenido discos qque de plano he odiado y hasta la fecha no supero (te veo a ti Suffocation). 

Cabe recordar que esto habla de GUSTOS no de calidad musical. Es decir, hay discos que muchos aclaman como Blessing in Disguise de Metal Church que yo de plano no trago por más que lo intente. A todos nos pasa. Sin embargo, hay de procesos a procesos.

Si a la primera no te convenció, escucha el disco una segunda vez con volumen MÁS ALTO (es metal, All hail de lords of the LOUD!).

Si a la segunda no te termina de convencer, chance es un grower.

Si a la tercera no te late. Déjalo por la paz. Escúchalo en 3 meses.

Si en tres meses de plano no lo logras, déjalo ir. No es para ti.

Para terminar esta entrada quisiera citar a un ranchero metalero que me topé en León cuando me preguntó cuál era mi banda favorita y no supe qué responder: "En el metal no tienes una banda favorita, todo el tiempo la estás cambiando conforme te vas sintiendo." 

Échenle una escuchada a sus discos y no se aflijan por los que a ustedes no les laten y a los demás sí. PASA.

lunes, 7 de mayo de 2012

Tlaxcala tiene sabor a Deceased

Y si ese título de esta entrada fuera tomado enteramente fuera de contexto, traducido al castellano, algunos creerían que soy un necrofago perdido en Tlaxcala con acceso a Internet.

Por fortuna para los cementerios tlaxcaltecas, no es el caso.

Hay algo de verdad en que hay discos que nos acompañan en la vida, y es cierto, incluso aunque éstos estén atascados en algún reproductor mp3 como mi ipod (eso no significa que no lo tenga en formato físico, pero no es que importe, realmente) y ahora que he estado desplazándome por lo largo de la república mexicana en algún trabajo que nunca pensé hacer, hay discos que me acompañan a cada estado al que voy. En este caso, las veces que he visitado Tlaxcala (y Cuautitlán) ha sido Deceased con el Fearless Undead Machines y As The Weird Travel On, ambos discos, gemas del death metal.

Y es que Deceased, a mi gusto, es de las pocas bandas que crean una aterradora atmósfera mientras King Fowley se está matando detrás de batería gritando interminables historias de terror que son tan bien estructuradas en un ambiente musical, que siempre me clavo escuchando alguno de estos dos discos (nota del autor: Surreal Overdose cumple con este cometido, pero aún no me enamora. The Blueprints of Madness no es un disco con el que esté encariñado. Lo demás, aún queda por conocer).

Quedé encantado con el Fearless Undead Machines la primera vez que lo escuché de principio a fin, y digo... ¿qué mejor combinación que un disco conceptual de death metal de zombies? Sólo que éstos fueran una versión de rambo en búsqueda de cerebros alienígenas, pero no señores, ese no es el caso. Es un disco acerca de los zombies clásicos come cerebros basándose en películas clásicas de Romero. A eso agréguenle la insufrible voz de Fowley (eso le da el toque) con riffs desgarradores, melodía y si eso fuera poco, este individuo aún se da el lujo de vocalizar además de tocar la batería. Quizás por eso es tan... tan... deberían escucharlo si no lo han hecho.

Y es que mientras viajaba en camión o pasaba por las calles de Tlaxcala la primera vez, fue de los discos que me acompañó. La segunda vez fue el As The Weird Travels On, que aunque de cierta manera es mucho más melódico, no deja a un lado lo teatral de la historia e incluso creando la tétrica atmósfera que creo ha caracterizado a la banda en lo que llevo de su material.

En fin... la melancolía del recuerdo mientras iniciaba una chamba de la cual no tenía la más puta idea de cómo se hacía y que ahora, aunque no tan perdido, más o menos le he agarrado la onda y Deceased siempre me recordará lo tenebroso que es un primer día de trabajo de campo, moviéndose por lados desconocidos y platicando con gente desconocida que presta su voluntad para charlar con otro extraño. Así es... un título ad hoc para mi experiencia  mientras me muevo sale de Deceased: As the weird travel on.

Y aquí seguimos viajando.


domingo, 20 de noviembre de 2011

Hell & Heaven Fest


La fietsa tapatía fue esperada por los fanáticos del heavy metal desde que se comenzó a contruir el line up final que compondría a este festival. Algunos pensaban que era demasiado bueno para ser verdad, para otros a caballo regalado no se le ve el colmillo, ¿qué sería?

Temo que algunas cosas fueron demasiado buenas para ser ciertas y un tanto injustas al final de cuentas. No obstante, sé que hay cosas de último minuto que no se pueden controlar, pero que se debería intentar compensar por lo mismo al público que llegó a desconocer las causas que provocaron la ausencia de 2 bandas importantes: Overkill y Moonspell.

Para muchos de nosotros, fuera del área tapatía, estas dos bandas eran razones para asistir y unirnos al desmadre que prometía ser el Hell and Heaven fest, por lo que una vez que me enteré (un día antes) que Overkill cancelaría, me frustré muchísimo ya que era una de LAS BANDAS que quería presenciar en vivo. Por el lado positivo, no compré boleto preferente para verlas, así que el coraje no excedió más.

Ya en el evento me enteré que Moonspell no sería tampoco parte del cartel final y eso fue otra molestia innecesaria. Sé que por allá se les compensará y Overkill tocará, pero para nosotros los que viajamos para verlos, terminamos por aguantarnos y no ver algo que prometía mucho.

En fin... aún quedaban Destruction, Megadeth, Fear Factory y demás... por desgracia los atrasos en el 'Heaven Stage' no se hicieron esperar y Destruction terminó tocando un setlist corto, pero brutal. El pit se hizo enorme e intenso durante todo el tiempo que Schmier estuvo gritando 'Bestial Invasion', 'Curse the Gods' y 'Armagedonizer' entre otras. Lástima que fue tan corto.

Brujería fue una banda que se robó el show de muchos, incluso compitiendo con Kataklysm, llenó el Hell Stage como ninguna otra banda y para los presentes valió mucho la pena.

Una banda con la que terminé encantado fue 'Black Oil', y a energía que se cargaba su vocalista. A pesar de tener ya varias arrugas bien veteranas, es alguien que sabe cómo entregarse en el escenario. De huevos, gente, de huevos. Les terminé comprando su álbum.

Por desgracia, a pesar de la presencia de grandes actos como Dark Funeral, Wermacht (nunca me enteré cuándo tocaba Trisania, no estaba en los horarios) Tristania, Split Heaven y demás, los escenarios estaban tan pegados entre sí que de repente escuchabas una amalgama de sonidos que podían congeniar bien o podían ser un bodrio entero.

El escenario principal sufrió grandes retrasos que comprometieron el desempeño de bandas como Destruction, pues Mayan se tardó considerablemente... aunque entre banda y banda se tardaron más de los 30 minutos programados. Supongo que con algo debían llenar el vacío que dejó Overkill y Moonspell...

Ya terminando la noche y para cerrar todo el festival, Fear Factory, penúltima banda sufrió (¿o gozó?) de un sonido asquerosamente alto opacando a los demás escenarios; entre ellos parte de la presentación de 'Dark Funeral' en el Monster Stage.

Todo lo contrario a lo que le sucedió a Megadeth que tuvo bajo el sonido del micrófono de Mustaine a pesar de que era la única banda tocando en ese momento. Bravo, ingenieros de sonido, bravo. Ni porque atrás coreamos 'súbanle, súbanle, súbanle' nos pueden hacer caso.

Además megadeth tocó un setlist tan corto por 'problemas técnicos' según Mustaine. Cuenta la leyenda que alguien le lanzó un papel durante 'Headcrusher' y eso hizo se enoara. ¿Acaso no saben que Mustaine es una reina? Aunque sigue sin superar a la tigresa del rock: Axl Rose, pero aún así no pagas preferente para tener la oportunidad de lanzarle algo a Megadeth... O cada quién, pero el setlist fue en extremo corto y no cumplió con su rol de Headliner.

Si pudiera regresar el tiempo, temo que evitaría ir al festival debido a las cancelaciones y un poco porque creo el lugar les quedó corto.

No obstanhte, no es arrepentimiento, pues fue un buen viaje y algo nuevo para mí salir al DF a ver a varias bandas. A pesar de los problemas de logística que se tuvo, que entrar al baño era una batalla campal y que el sonido no fue lo mejor, me la pasé bien. Que esto sirva de lección para el que sigue...

¿Fuiste? ¿Te quedaste con las ganas? ¿Qué opinas?

lunes, 26 de septiembre de 2011

Entre Metal Church y Metallica...

"I just can't beleive my ears, some music out these days
the human factor has diminished in oh so many ways,
Fancy footwork gets top bill and I'll put on such a show..."
Human Factor de Metal Church

Metallica puede ser una de las bandas más queridas y odiadas por fans del hevay metal a nivel global. Algunos usan el pretexto de que se vendieron mientras que habrá algún bonche que no entienda el atractivo de discos como 'Master of Puppets' o 'Ride the Lightning'. Siempre existirá el argumento de que tal banda es mejor, debió haber sido más grande o lo que sea. Gente así existe, y no soy precisamente uno de ellos.

Mientras que adoro el 'Kill 'em All' de Metallica, amo el 'Metal Church' de Metal Church y soy de los que se preguntan: ¿por qué Metallica sí y Metal Church no? Y no me refiero a que 'x' banda debería ocupar el lugar de 'y' banda, sino, por qué 'x' no llegó a estar al nivel de 'y' a nivel de "éxito" por llamarlo de alguna manera. A esa liga casi todos la conocemos como los 4 grandes.

Entonces quisiera regresar a una incógnita que queda flotando en este texto: ¿Qué demonios tiene que ver Metal Church en la ecuación?

Más allá de mis gustos, todos hemos querido ver a una banda que nos gusta hacerla en grande esperando que cuando lo logren no se 'vendan' o se olviden de lo que los hizo grandes. No hay pedo ahí, y es un punto que no me quiero poner a discutir. En otros casos uno nunca querrá que su banda de bolsillo salga de su clóset y la haga en grande porque se vuelve 'mainstream' y terminan emanando 'hispterismo' por todos los poros de su cuerpo.

En fin... Metal Church, siendo una de las bandas de thrash de los ochentas con algo del sonido de la llamada 'Bay Area' no logró quedarse entre los 4 grandes que todos conocemos. Lo intentaron, de veras lo hicieron, pero no lo lograron. Bandas como Testament, Death Angel y Exodus tampoco, pero eso no impidio que tuvieran un moderado grado de éxito. No obstante, no sé si habrá sido la falta de verdadera agresión de los inicios de Metal Church lo que provoca que no hayan despegado o que simplemente no estaba escrito.

Ahora, Metal Church y Metallica tienen caminos cruzados, mucho más de lo que la gente sabe y es por eso que surge mi duda... ¿Por qué Metallica sí y Metal Church no?

En cuanto a caminos cruzados, ambas bandas estuvieron bajo la misma disquera durante un rato. Ésta siendo Elektra durante la época del Ride de Lightning y Master of Puppets, además de que James Marshall, aquella persona que reemplazó a Hetfield cuando se quemó el brazo terminó tocando con Metal Church en algún momento incluso más adelante en el Masterpeace.

En una presentación en Reino Unido, al parecer Metal Church tenía la oportunidad de impactar a la fanaticada Británica además de que según el panfleto del re-issue de 'The Human Factor', revistas como Kerrang! ya les habían puesto el ojo. Era su momento de brillar, pero la banda Vertigo que tocó junto con ellos era nada más y nada menos... que Metallica bajo un pseudónimo para dar un concierto sorpresa. Esto opaco a Metal Church una vez más truncando su ansiado camino a ser una banda reconocida a otros niveles. Todo esto se da en los noventa, recuerden que YouTube no existía y un mp3 se tardaba 48 horas en bajar.

De las últimas piezas del rompecabezas, radica un hecho interesante que pudo haber marcado la diferencia o quizás seguir como estaba escrito el destino y no lograr nada en el futuro de Metal Church.

Lars Ulrich, una de las fuerzas motoras detrás del mosntruo de Metallica, estuvo en algún momento en Metal Church. Acaso, si se hubiera quedado, ¿hubiera existido alguna diferencia? ¿O acaso la unión de un Hammet, Hetfield, Ulrich y Burton era la fórmula exacta para hacer un thrash envidiable e influyente?

Escucho más a Metal Church de lo que hago con Metallica. No obstante, el crédito donde debe estar y Metallica merece estar donde está. Lo malo, es que sí... Metal Church debió haber sido más de lo que fue.