lunes, 28 de octubre de 2013

Las 5 portadas más feas del Heavy Metal (según su servilleta)

El mundo del Metal es un universo basto en agresiones, temáticas, poderosos riffs, ondas experimentales, subgéneros, subgéneros del subgénero, mezclas de subgéneros y sin dejar a un lado el poder de una portada, tenemos el arte que vemos en el disco antes de osar (o decidir) comprar ese disco que, quizás, sólo nos llamó la atención por la portada.

En mi caso, he comprado varios discos sólo porque me llamó la atención la portada para después gritar en descontento y dolor "Juaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaay?!" hacia el cielo y cometer la misma babosada en algún momento futuro. Después están esas bandas que tienen buen material, portadas fregonsísimas y... explorando su discografía te topas que, aunque te gustan, tienen unas portadas horripilantes, más feas que pegarle a Dios en semana santa. Justo de eso se trata esta entrada.

Empecemos con In Flames.

No considero que sea una banda que se distinga por una portadas fregonsísimas, pero normalmente son decentes... hasta que... llega A Sense of Purpose.

<br />In Flames - A Sense of Purpose

No tengo la más remota idea de qué es ese agujero negro del que sale una especie de víboras enramadas y al fondo lo que parece ser un órgano sexual femenino con dientes. Pobre chico lobo... no sabe lo que le espera.

Megadeth y Super Collider

<br />Megadeth - Super Collider 

Siendo sinceros, las portadas más recientes de Megadeth no han sido maravillosas, salvo a lo mejor The System Has Failed y Endgame. Las que eran maravillosas era de los que muchos consideran su época de oro son las del Rust in Peace, Peace Sells... But Who's Buying y, en lo personal, me encanta la de Youthanasia. Con esta se vieron o muy abstractos o muy huevones, pero la verdad no me dice mucho. En verdad la encuentro fea a comparación de lo que era.

En tercer lugar, está... Arch Enemy con Khaos Legions.

<br />Arch Enemy - Khaos Legions

Más allá de la horrible niñería (o espasmo puberto) de escribir mal "Chaos", tenemos todo lo que un metalero podría desear: máscaras de gas, banderas y... boobs. Siento que la portada está más dirigida a aquellos neófitos en el mundo del metal que no saben por donde empezar que a las personas que ya los escuchaban. Teniendo portadas como The Art of Rebellion o incluso Black Earth o Stigmata, este es una especie de retroceso en lo fregonas que eran esas portadas, ahora muy... ¿plástico? A lo mejor es mi propia aberración por el disco en cuestión, pero encuentro la portada no a la par con las que ya han tenido.

En segundo lugar, está mi queridísima banda Metal Church y Hanging in the Balance.

<br />Metal Church - Hanging in the Balance

Más allá de la ironía que maneja la portada; una mujer obesa intentando cruzar una cuerda floja, la portada es... ESPANTOSA. No es por el estereotipo de que la obesidad es estéticamente espantosa, es más un rollo kitsch que algo que debe ser agradable a la vista. Esto es puro gusto por el mal gusto... y que puede causar pesadillas a unos cuantos. ¿Se imaginan estar debajo de esa armadura picuda cuando la mujer caiga? Yo no... por sanidad mental.

Metal Church tampoco se caracteriza por una discografía llena de portadas fregonas, pero sí un poco más ad hoc con ellos.

En primer lugar es Cage. Adoro a esta banda como no tienen una idea, pero Unveiled es la portada más pinche fea que he visto. En serio.

<br />Cage - Unveiled

Es como la cosa más sin sentido que he visto en un rato. Una especie de diablo de The Number of the Beast (Maiden) controlando la tierra, con un alien detrás y el universo a un lado. ¿Qué chingados estaban fumando? No sólo es estéticamente horrible y no comunica mucho de lo que se trata el disco, si no que, después de haber conocido la portada de Hell Destroyer, sí te cuestionas cómo es que decidieron utilizar este bodrio de portada.

<br />Cage - Hell Destroyer
Esto es algo que quiero en una playera

En fin... en gustos se rompen géneros y quería hacer algo distinto de las portadas comerciales más feas que hay en el mercado. Ya he visto listas similares y ponen a varias bandas ochenteras como Judas Priest con su álbum Turbo, pero quería hacer algo un poco más contemporáneo... porque lo feo supera cualquier época y está en donde le rasques. 

Algo maravilloso del metal son sus portadas y tener playeras con dichas portadas, sin embargo, no importa la época, siempre van a haber esos frijoles en el arroz sin importar que tan bueno o malo sea el disco.

domingo, 20 de octubre de 2013

Y que el H&H lo mueven para el defectuoso...


Nunca falta un exceso de sensibilidades y una pasión desmedida cuando de metal se trata para ofenderse, lamentarse o llorar porque las cosas no las hacen como uno, en lo personal, cree que es la mejor manera de proceder. 

Esta es una entrada dedicada a toda la indignación que está generando el cambio de sede del Hell and Heaven que lo andan moviendo para el defectuoso por sus huevos y que a muchos no les ha parecido. La principal excusa que se maneja es la apatía tapatía (verso sin esfuerzo) y que varios de los asistentes venían de fuera, sin embargo, creo que ese es un plus de lo que tenía el festival, al menos desde el punto de vista defeño, salir era parte de la experiencia y eso lo quitaron.

La otra parte de la indignación es que los promotores traicionaron a Jalisco por el dinero. Sinceramente, creo que es uno de los argumentos más ardidos y estúpidos que he leído y les voy a decir por qué.

Para empezar el heavy metal no es popular en TODA la república, al menos no como varios quisieran, a comparación del DF en donde, hasta cierto punto, hay más población y más variedad. La gente tiene que tragar, tiene que subsistir y tiene que ver oportunidades que le permitan hacer esto. Al final es un NEGOCIO, mis estimados, tampoco se lo tomen tan personal. Salvo que estos cabrones estén huyendo de la justicia tapatía por defraudación, ahí sí es de cobardes mover el festival.

Uno de los argumentos más coherentes que leí entre la ira metalera en FB trataba de NO centralizar a la cultura en la capital. Totalmente de acuerdo, pero es un negocio y con dinero baila el perro. Triste, pero cierto. Quizás conforme el país se vaya volviendo más cosmopolita, se puedan realizar este tipo de eventos en diversos estados, digo, el Cervantino es en Guanajuato por decir algo que no centraliza la cultura, pese a que hay mucho más eventos en el DF.

Hay que saber apreciar las cosas; estoy de acuerdo que no cualquiera puede armar un evento similar tan fácil o echarle las ganas, pero apreciarlo sólo porque lo intentó NO es suficiente. Es decir, un evento mediocre se le dice por lo que es: mediocre. Exigir eventos de calidad (que no cancelen la bandas, que sean claros con las limitaciones del boleto, buena logística y audio, etc...) no es un capricho, es una obligación, si no vamos a terminar adulando a una selección mexicana que sólo queremos porque es de México sin importar lo mediocre que ésta sea. OJO, hay una diferencia entre exigir algo mejor y ponerse de nenas. Tampoco se puede apreciar algo ciegamente por ser mexicano ni hacerlo mierda por la misma condición. Se tiene que recibir lo que uno paga.

Al final, dependerá mucho del cartel que traigan y las posibilidades de cancelación que tengan. Fui en el 2011 y fue una experiencia muy chingona, pero canceló Overkill y Moonspell el mero día y esas habían sido las bandas por las que me había animado, la decepcionante actuación de Megadeth que luego culparían a los organizadores del festival por su desempeño deja al H&H en un lugar ligeramente arriba de la mediocridad, en términos de ejecución. Le echaron ganitas, pero de ganitas no vive el hombre o en este caso, el consumidor.

No quieran vender mejor desde el pan en rebanadas sin cumplirlo.

Por último, y en un rollo más personal: ¿Lamb of God es su gran anuncio? Pffffffft. Eso que. Pero ya es cuestión de gustos.

jueves, 17 de octubre de 2013

Categorías de discos según este güey

Cada quién disfruta la música como se le da la rechingada gana, eso es un hecho. En mi caso he tenido una trayectoria  un poco fuera de lo común con los tiempos digitales en los que vivimos, es decir, yo no bajo música y la gran parte de lo que escucho son discos que me he dedicado a cazar en tiendas departamentales, el Chopo, bazares o internet (¡oh, las maravillas que uno encuentra!). Entonces, de repente es difícil abrir un disco y descubrir que no era lo que esperabas... te estoy viendo a ti Suffocation. Ni modo, gajes del oficio.

De repente me puse a pensar en cuál es el proceso para apreciar o botar un disco (descargado o comprado) en la fina línea entre el amor, la indiferencia o el odio.

Existen 4 categorías de apreciación de un disco:

1. El Adictivo. Prácticamente te hallas escuchando como zombie el disco una y otra vez. Algo tuvo que de plano no lo sueltas, asoleas a tus amigos con qué tan bueno está el álbum y cómo son unos peleles al desconocer la existencia del mismo. Básicamente tu novia ya te odia porque es lo único que pones en el carro y no paras de habla de la banda. A todos nos ha pasado (¿qué haría sin mi continua adicción a Metal Church?)

2. El "grower". Es un álbum que al principio no le hallas. ¿Qué chingados le ven a esta cosa? Ves como medio mundo lo vanagloria y tú ni la más puta idea del porqué. A todos nos llega a pasar que un disco no hace un clic inmediato en nuestros tímpanos, pero cuando lo escuchamos una segunda vez nos gusta más que la primera, más que la tercera, más que la vigésima vez que lo escuchamos. Algunos son de lento crecimiento y necesitas darle una segunda oportunidad 3 meses después; a veces no estabas listo para apreciarlo al full.

3. El OK. Son esos discos que ni nos desagradan, pero que no nos vuelven locos. Están y ya. Es más, compraste un disco, lo escuchaste un par de veces y te das cuenta que ves tu vida con los mismos colores con la que la veías antes de escuchar el álbum. Un año después lo encuentras en tu iPod y ni recordabas que lo tenías, lo vuelves a escuchar y tu opinión no cambia. A veces se disfruta a veces no, pasa.

4.  El 'ni aunque fuera el último disco sobre la fas de la tierra lo vuelvo a escuchar en todo lo que queda de mi vida'. Todos hemos tenido ese pinche disco que llegamos a la quinta rola y no sabemos si es mejor sentarnos a llorar decepcionados (sobre todo si es una banda favorita o que seguimos) o si debemos prenderle fuego como tributo a los dioses del verdadero metal (el autor no se hace responsable por las creencias filosóficas o espirituales de los lectores de este blog o los metaleros y a cuales dioses adulan o creen verdaderos) y nunca más volverlo a escuchar en lo que nos queda de vida. Es el Rocky V de tu colección; simplemente no existe, niegas su existencia o simplemente te vas a tu rincón feliz en tu mente y te olvidas de lo que escuchaste.

Por el momento no he tenido un disco que me mande a terapia, por fortuna, pero sí he tenido discos qque de plano he odiado y hasta la fecha no supero (te veo a ti Suffocation). 

Cabe recordar que esto habla de GUSTOS no de calidad musical. Es decir, hay discos que muchos aclaman como Blessing in Disguise de Metal Church que yo de plano no trago por más que lo intente. A todos nos pasa. Sin embargo, hay de procesos a procesos.

Si a la primera no te convenció, escucha el disco una segunda vez con volumen MÁS ALTO (es metal, All hail de lords of the LOUD!).

Si a la segunda no te termina de convencer, chance es un grower.

Si a la tercera no te late. Déjalo por la paz. Escúchalo en 3 meses.

Si en tres meses de plano no lo logras, déjalo ir. No es para ti.

Para terminar esta entrada quisiera citar a un ranchero metalero que me topé en León cuando me preguntó cuál era mi banda favorita y no supe qué responder: "En el metal no tienes una banda favorita, todo el tiempo la estás cambiando conforme te vas sintiendo." 

Échenle una escuchada a sus discos y no se aflijan por los que a ustedes no les laten y a los demás sí. PASA.